Un cierre ordenado cada mes es la base de estados financieros confiables y declaraciones sin sorpresas.
Muchas empresas solo “cierran” en diciembre. El problema es que los errores de enero se descubren once meses después. Un cierre mensual simple evita eso.
1. Registra todo
Compras, ventas, planillas, caja y bancos del mes, sin pendientes.
2. Concilia bancos
Cada saldo contable debe coincidir con el extracto bancario, explicando las partidas en tránsito.
3. Revisa cuentas por cobrar y pagar
Confirma saldos con clientes y proveedores y revisa antigüedades.
4. Registra provisiones
Depreciación, vacaciones, CTS, gratificaciones y gastos devengados no facturados.
5. Analiza resultados
Compara contra el mes anterior y el presupuesto. Cualquier variación grande merece una explicación.